DESARROLLO DE UN TALLER
Los talleres de Constelaciones Familiares que yo dirijo se desarrollan durante un fin de semana que abarca el sábado completo y el domingo por la mañana. Las personas participan en un proceso de apertura del corazón donde junto al trabajo individual de su constelación se suma la experiencia compartida con los demás.
Es difícil de explicar lo que se experimenta en un taller. Todas las personas suelen coincidir en que es impactante, tal vez porque la vida se muestra tal y como es, porque reconocemos muchas veces nuestra propia historia en la de los demás y porque sentimos a los otros desde nuestro corazón y no desde la mente cargada de prejuicios.
Nuestra comprensión de nosotros mismos y de nuestra familia se modifica de manera radical y se refuerzan nuestros lazos con la vida. Se abre así un proceso de cambio muy amplio que sentimos que merece la pena vivirse.
Las constelaciones familiares son una terapia breve, es decir, basta con un pequeño números de experiencias para modificar profundamente nuestra vida. En cada caso es diferente. Algunas personas resuelven su conflicto en una sola vez, lo que refleja que estaban preparadas para ese paso. Otras en cambio necesitan repetir y asistir a nuevos talleres para completar su proceso porque su toma de conciencia necesita más tiempo.
Yo destaco los aspectos grupales del trabajo con constelaciones, la persona puede mirar fuera de si misma para entender una realidad más amplia que las constelaciones nos muestran. Todos participamos y nos nutrimos de la experiencia común y en ello consiste una parte muy importante de nuestra sanación.